miércoles, 31 de enero de 2018

Denuncian ola de robos en el barrio cerrado Nuevo Quilmes donde una calle pública la hicieron privada

Una ola de asaltos, violencia y amenazas, es lo que está invadiendo al barrio Nuevo Quilmes ubicado en la avenida Caseros 1751 en Don Bosco. 
En las últimas semanas, nueve familias fueron asaltadas y se estima que algunas más habrían corrido la misma suerte. Así surge de declaraciones de vecinos del lugar, donde sobresale el doctor Matías Morla, abogado de Diego Armando Maradona. Contiguo al barrio hay una calle cerrada ilegalmente.

La noticia tomó fuerza en las últimas horas ya que en el barrio viven el legislador peronista Mariano Recalde y el abogado Matías Morla quienes fueron víctimas de los delincuentes. En las últimas horas varios medios periodísticos se hicieron eco del tema, especialmente el Diaro Popular. 

DELITO
La información que se conoce es que los ladrones "ingresan por uno de los laterales, llegan a las propiedades, las saquean en pocos minutos y se van del lugar sin ser vistos por la seguridad". Lo que llama la atención es que los vídeos que trascendieron donde se ve a los delincuentes en acción fueron aportados por los propios vecinos y no por la empresa de seguridad del barrio. 
"BARRIO CERRADO"
El lugar fue vendido a sus compradores como un “barrio cerrado” sin embargo, tiene laterales que dan directamente a la calle por lo que los delincuentes tienen libre acceso. 
MATIAS MORLA
Es por eso que el abogado realizó la denuncia, y ahora el fiscal Alejandro Ruggeri está investigando.  Tanto Morla, como Mariano Recalde, quien también fue  víctima de robo,  están pensando en abandonar el lugar, claro que los que se quedan siguen indefensos.
El abogado aseguró “Yo en unos días viajo a Dubai y estoy contra reloj sacando a mi familia del lugar. No solo hay inseguridad, sino que además tengo amenazas hacia mi persona, hacia mi mujer y así es imposible vivir. Imagino la desesperación de la gente que no tiene la posibilidad de irse y es por eso que quiero ayudar para que no solo se investiguen los delitos, sino para que los responsables del barrio, Claudio Grasso y Alberto Santana, cumplan con sus obligaciones y cierren el barrio”.

CALLE PUBLICA TRANSFORMADA EN PRIVADA


La realidad es que hay viviendas que quedaron del lado de afuera del barrio cerrado. Están sobre la calle Carabelas. En forma irregular, esta calle pública tiene una barrera que si bien está levantada, da la impresión de que es una calle privada. Está ubicada a pocos metros de Caseros, muy cerca de la entrada del barrio cerrado.


A metros de la barrera ilegal, hay dos caballetes de metal que señalan que la máxima de velocidad es de 30 kilómetros por hora. Esos elementos también son ilegales. Como si esto fuera poco, la calle no tiene salida. Donde termina (en su intersección con Arturo Humberto Ilia), está cerrada por un gran cerco de alambre.
Esta calle también tiene seguridad privada como la tiene el barrio cerrado. Un carrito a motor  es conducido por un hombre perteneciente a la empresa Seguritas. Esta arteria, como todas las del distrito, debería ser cuidada por la Policía Bonaerense.

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